Posts Tagged ‘Festival musical’

CORONA CAPITAL 2019: DOS MOVIMIENTOS

16 noviembre 2019

MOVIMIENTO CÓSMICO

Tomando su nombre de un cierto tipo de peinados en forma de colmena, The B-52’s se formó como un lúdico quinteto mixto en Atenas, Georgia, a mediados de los setenta del siglo pasado. Los hermanos Ricky (guitarra) y Cindy Wilson (voz y percusiones), Keith Strickland (multiinstrumentista), Fred Schneider (vocales) y Kate Pierson (voz y teclados) decidieron formar una banda un poco de la nada y confiando en ir aprendiendo sobre la marcha, basados en la coincidencia de sus gustos por Yoko Ono, sus inclinaciones retro, sus aficiones cienciaficcionales de serie B y sus tendencias kitsch, enfatizadas en vestuarios y peinados.

Inesperadamente, debutaron con el clásico homónimo The B-52’s (1979), cual sueño bailable en tonos fosforescentes, vividos a través de cortes como Planet Claire, donde podrían crecer flores parlantes y por supuesto, las afamadas 52 Girls y, sobre todo, Rock Lobster, lanzándonos gozosamente de regreso a los años sesenta y que todavía sigue sonando en toda fiesta que se digne de ser recordada. Muy pronto nos volvieron a llevar de viaje con su peculiar combinación de voces casi en forma de alocada conversación en Wild Planet (1980), manteniendo el nivel de su efusiva obra predecesora con Private Idaho como corte pronto identificable.

Después del EP Party Mix! (1981), integrado por seis remixes que le metían buena vibra las conocidas canciones, y colaborar con David Byrne, presentaron Whammy! (1983) con fuerte tendencia new wave muy en consonancia con los tiempos que corrían, incluso explorando ciertos acentos postpunk, como se deja escuchar en Legal Tender. Vendría posteriormente la trágica muerte de Ricky Wilson a causa del SIDA en 1985 y el resto de los integrantes terminaron Bouncing Off the Satellites (1986), el disco que estaban grabando cuando sucedió la desgracia, acaso a manera de homenaje póstumo: desde luego, la pérdida sacudió a la banda.

Tras un periodo de duelo, se volvieron a reunir apoyados por una experimentada producción para entregar Cosmic Thing (1989), sonando fuerte y claro con Love Shack y Roam como sencillos que los volvían a poner en el radar de la efusividad acostumbrada, buscando los colores en los objetos no identificados; sin Cindy Wilson y en formato de trío, grabaron Good Stuff (1992), que pasó más o menos desapercibido y tras algunas grabaciones de sencillos, la propia Wilson volvió para producir dos temas nuevos que se integraron en el muy completo recopilatorio Time Capsule: Songs for a Future Generation (1998). Tras actividades diversas, se reunieron una década más tarde para generar el más electrónico Funplex (2008), último disco en estudio de este grupo que tanto nos ha puesto en movimiento retrocósmico. Están por despedirse de los escenarios.

MOVIMIENTO GEEK A COLORES

Colocados entre las vertientes guitarrera postgrunge y el artpop que levanta a la tribuna, pero con facha de empleados de algún gran corporativo de Silicon Valley, Weezer es un cuarteto liderado por Rivers Cuomo, un estudiante de arte que empezó a tocar en bandas de metal al mudarse a Los Ángeles de Massachusetts, y que al conocer al bajista Matt Sharp y al baterista Patrick Wilson formó la banda a la cual se sumó el guitarrista Brian Bell, poco después de empezar a grabar su álbum debut, bajo las órdenes de Ric Ocasek, ni más ni menos; por si fuera poco, Spike Jonze les dirigió el video de Undone (The Sweater Song), pieza integrada en Weezer  [Blue Album] (1994), su imparable primer disco con Say It Ain’t So y Buddy Holly como canciones que le dieron la vuelta al mundo.

Mantuvieron el listón a tono con Pinkerton (1996), salpicado de punkpop y revalorado tiempo después, maltratado en su momento de salida. De pronto el silencio: otros proyectos, rumores de ruptura definitiva y bloqueos creativos, entre otras causas. Pero contra todo pronóstico, volvieron a presentarse en sociedad, salvo Sharp, suplido por Mikey Welsh (bajista de Juliana Hatfield), para entregar Weezer [Green Album] (2001), un bienvenido regreso otra vez de la mano de Ocasek que incluyó canciones como Hash Pipe e Island in the Sun, confirmando que se mantenían en forma para ponerle la suficiente cadencia a las cascadas de guitarras. En aquella época, Welsh enfermó y murió en el 2011; fue sustituido por Scott Shriner, quien se integró para grabar el roquero Maladroit (2002), su siguiente álbum de estudio, cual ejercicio de búsqueda.

Tras algunos otros lances en paralelo y proyectos alternos y alguna edición especial, la banda se reagrupó para entregar Make Believe (2005), mostrando cierto enmohecimiento a pesar de contar con la mano experta de Rick Rubin y algunas canciones de rápido disfrute como Beverly Hills; más cohesionado y participativo resultó Weezer [Red Album] (2008), pronto seguido de Raditude (2009), con todo y can saltando fuera de la foto, y de Hurley on Epitaph (2010), con el famoso y entrañable personaje de la serie Lost sonriendo en la portada: ambos discos, desde la independencia, buscaron volver a las bases del sonido del grupo.

Retornaron bajo las órdenes del recientemente fallecido exlíder de The Cars para, de manera más cuidada, tejer un estimable y equilibrado poprock desparramado en Everything Will Be Alright in the End (2014), brindando impulso creativo que alcanzó para Weezer [White Album] (2016), incluyendo agradecimientos directos (Thank God for Girls) y preguntas sin rodeos (Do You Want to Get High?). Pacific Daydream (2017) pareció un intento por buscar nuevos caminos que se quedó en eso: salvo algunas canciones, el conjunto se asienta en la normalidad que indica quizá apresuramiento. Y para no perder el ritmo, grabaron Weezer [Teal Album] (2019), integrado por versiones en tonalidades verde azulosas de canciones del gusto popular y Weezer [Black Album] (2019), en tesitura luminosa como curándose las heridas de tiempos oscuros donde todo parecía perdido.

AURAL 2016 (II)

21 septiembre 2016

Segunda entrega relacionada con el festival que nos invita a escuchar sonidos y silencios más allá de nuestra costumbre.

STETSON + NEUFELD

Nacido en Michigan y asentado en Montreal, el versátil saxofonista Colin Stetson (1977) también intérprete de cuanto instrumento de viento se nos ocurra, gusta de participar con grupos y solistas de altos vuelos de la escena del rock y grabar sus propios discos con orientación jazzera de espíritu experimental. Todavía estando en su ciudad natal como universitario aprendiendo de grandes maestros (Roscoe Mitchell y Henry Threadgill, por ejemplo), grabó Transmission (1997) y Tiny Beast (2002), con el Transmission Trio, donde ya empezaba a mostrar su repertorio de sofisticadas técnicas interpretativas.

Ya como titular con firma propia, propuso el fluido Slow Descent (2003), articulado con una justa medida de accesibilidad y riesgo, entre episodios de complejidad creciente donde la técnica de la circulación del aire y los cambios de timbre se dan vuelo, y otros de cierta calma que nos abrazan con sentida inspiración. Sus colaboraciones igual incluyen cantautoras de diverso cuño como Sinéad O’Connor, Feist, Jolie Holland y Angélique Kidjo, que notables grupos como Animal Collective, The National, TV On the Radio y Godspeed You! Black Emperor, así como artistas de los sonidos digitales como LCD Soundsystem y The Chemical Brothers.

Mientras tanto, la violinista canadiense Sarah Neufeld (Vancouver, 1979), llegó a la escena musical de Montreal junto con el brillante músico electrónico Tim Hecker, apenas cumpliendo la mayoría de edad (según los parámetros mexicanos). Su talento interpretativo y su decisiva capacidad para ahondar en sus habilidades, la llevaron a participar en el clásico instantáneo Funeral (2005) de Arcade Fire, grupo grande con el cual ha mantenido una estrecha relación, ya sea como miembro o intérprete de soporte. Con el impulso, formó parte de The Bell Orchestra y The Luyas, en ese sentido de comunidad artística que ha caracterizado a nuestros vecinos de más al norte.

Con el inquietante New History Warfare, Vol. 1 (2007), plagado de habilidades técnicas integradas a un sorprendente despliegue imaginativo que incluye la simultaneidad en el sonido de las notas, Stetson inició una trilogía que se complementaría con New History Warfare Vol. 2: Judges (2011), en el que se escucha la voz de Laurie Anderson, y New History Warfare Vol. 3: To See More Light (2013), con el apoyo de Justin Vernon (Bon Iver); las obras narran la historia de una comunidad que vivía en el mar y, tras asentarse en tierra algunos de sus miembros, se encuentran con la guerra, el amor y la muerte.

En el inter, a este saxofonista de excepción le dio tiempo para presentar el EP Those Who Didn’t Run (2011) y editar Stones (2012), álbum grabado en vivo junto con el colega sueco Mats Gustafsson durante una presentación en el festival de jazz de Vancouver. Neufeld, por su parte, se animó a grabar como solista Hero Brother (2013), su álbum debut de corte austero en el que logró plasmar ideas propias, después de estar rodeada de puro genio musical, considerando que la producción corrió por cuenta de Nils Frahm, otra figura clave de la escena electrónica. Las tres canciones de regalo se integraron después en el EP Black Ground (2014).

Ya juntos, integrados por su convergencia en Arcade Fire, firmaron el soundtrack para Blue Caprice (Moors, 2013) y presentaron el notable Never Were the Way She Was (2015), de intrincadas texturas con una orientación de cercanía; la obra acabó siendo uno de los discos a seguir de aquel reciente año, sobre todo gracias a la creativa suma de talentos en el territorio de la experimentación.

Posteriormente, Stetson propuso Sorrow: A Reimagining of Gorecki’s 3rd. Symphony (2016), una revisión intensa de la clásica obra acerca de las lamentaciones del compositor polaco y Outlaws and Angels (2016), quizá lo mejor del desapercibido filme homónimo de JT Mollner, al tiempo que Neufeld grabó The Ridge (2016), con una mayor presencia de su vertiente como vocalista y ya en plena faceta de búsqueda en solitario.

OOIOO

Cuarteto de mujeres niponas más invitados diversos que mezclan garage, punk, noise y cualquier otra vertiente alterada con absoluto desparpajo y fiereza. Comandadas por Yoshimi P-We, conocida como la percusionista de Boredoms aunque aquí encargándose de la voz y la guitarra, debutaron con el ruidoso OOIOO (1998), al que le seguiría el ingenioso Feather Float (2001), ya atravesando el milenio con una mayor consistencia en el estridente entramado, soportado por efectos sonoros como sacados de otro planeta.

Kila, Kila, Kila (2004) y Gold and Green (2005) le dieron continuidad a la banda, si bien se trató de álbumes transicionales, como para seguir afilando las armas y no perder el hábito de crear escenarios de oscuridad que por momentos parecieran encontrar una calma cargada de ansiedad y de cierto humor retorcido. Vendría después Taiga (2006), otro de sus discos centrales que nos traslada a un naturaleza recargada de tonalidades como los vestuarios fosforescentes que portan Yoshimi, Kayan (guitarra), Aya (bajo) y Ai (batería) en los conciertos.

Regresaron con Armonico Hewa (2009) combinando el español y el swahili en el título, acaso proponiendo una orientación ligeramente más armoniosa, considerando los patrones sonoros en los que se mueven estas niponas, quienes presentaron Gamel (2014), después de cinco años de ausencia y en el que incorporaron rítmicas tribales con influencia del gamelán, tipo de grupo musical originario de Bali y Java: uno acaba sintiéndose parte de un cuadro de Gauguin retocado con extraños colores.

 

 

 

CORONA CAPITAL 2014

5 octubre 2014

Un breve recorrido, reloj en mano, del cartel que se presenta en el Festival de rock más importante de nuestro país el día sábado en el escenario Corona.

DEAFHEAVEN (13:30 – 14:10)

Desplazándose por los duros ambientes del black metal con intensos toques de experimentación, este dueto formado por George Clarke (vocal) y Kerry McCoy (guitarra), mutó en quinteto para grabar Roads to Judah (2011) su álbum debut integrado por cuatro prolongados y exhaustivos cortes. Los originarios de San Francisco, volvieron a trabajar en pareja y, junto con el baterista Daniel Tracy, alcanzaron el cielo a través del poderoso y emotivo Sunbather (2013), quizá el disco del año dentro del género. Ideales para destapar orejas. El que tenga oídos para oír…

THE JULIE RUIN (14:50 – 15:30)

Macizos guitarrazos, electrónica casera y la reconocible voz cargada de punketa energía reivindicadora, con rítmica básica para dejar que sea la orientación feminista, con sus cargas de intensidad, quien tome el protagonismo. Liderado por Kathleen Hanna, experimentada riot grrrl fundadora de Bikini Kill, el proyecto inició con Julie Ruin (1998), debut que representó la continuidad de la propuesta ya explorada en anteriores agrupaciones, con espacio para la fiereza e ironía por partes iguales.

Después de darle vida a Le Tigre, volvió a conformar el grupo The Julie Ruin en Nueva York durante el 2010 para grabar la canción Girls Like Us como tarjeta de re-presentación y declaración de principios, en la que participó el artista intersexual Vaginal Davies. Junto con el músico de cabaret Kenny Mellman, Carmine Covelli, Sara Landeau y la vieja cómplice Kathi Wilcox, grabó Run Fast (2014), ampliando el espacio para los juegos electrónicos y la diversidad estilística (surf, pop), por momentos desconcertante, dados los antecedentes, pero al fin enriquecedora.

THE GHOST OF A SABER TOOTH TIGER (16:10 – 16:50)

Sean Lennon y su novia, Charlotte Kemp Muhll, decidieron dar un paso en su relación y formar este grupo que tuvo sus primeros frutos un par de años después, bautizados como Jardin Du Luxemburg (2010), de indudable amabilidad carioca y Acoustic Sessions (2010), también como para amenizar los momentos familiares. Otro pequeño llegó en forma de EP y fue llamado La Carotte Bleue (2011), funcionando como antecesor de su consentido, el psicodélico Midnight Sun (2014), confirmando que el mejor plan familiar es andar de viaje.

BEST COAST (17:30 – 18:10)

Dentro de la corriente conocida como lo-fi, donde la naturalidad es buscada más allá de artilugios, y retomando el rock sesentero que evoca las piruetas sobre las olas, este californiano dueto mixto formado en el 2009 por Bethany Cosentino y Bobb Bruno, debutó con el EP Where the Boys Are (2009), para sorprender con la contundente simpleza de Crazy For You (2010), en el que demuestran, a partir de varias joyas enterradas en la playa, que el desamor también tiene su filo humorístico y que el mundo sigue aunque el sol deje de brillar.

Como para estar en la costa californiana y atestiguar los ecos actuales que resuenan en la puesta inesperada del sol. The Only Place (2012) optó por enclavarse en un pop reconocible más pronto que tarde, puliendo la producción y enfatizando el cuidado en la melodía; diferente a su predecesor pero disfrutable en similar proporción.

LITTLE DRAGON (19:10 – 20:00)

Directamente desde Gotemburgo, aparece este cuarteto de pequeños escupefuego (lo de pequeño solo aplica a la cantante), dispuestos a romper el hielo con su synthpop de contagiante manufactura, aderezado con un poco de R&B y aroma indie. La vocalista y percusioanista Yukimi Nagano, el tecladista Håkan Wirenstrand, el baterista Erik Bodin (Drums), y el bajista Fredrik Källgren Wallin, integraron la banda en 1996 para debutar tiempo después con Little Dragon (2007), seguido de Machine Dreams (2009) que hizo honor a su nombre ampliando el espectro onírico y de varias colaboraciones con gente como Gorillaz y SBTRKT.

Ya más conocidos en las afueras de Suecia, produjeron Ritual Union (2011), álbum que incorporó sonidos más cercanos al funk sin dejar de lado la electrónica, combinación que funcionó en buena medida por el contraste entre ambas tendencias. Ahora nos visitan con Nabuma Rubberband (2014), llamado a ser uno de los discos del año y en el que se aprecia una consolidación de su propuesta, con precisos sonidos de gélidas y cercanas proporciones, si cabe la paradoja.

ZEDD (21:00 – 22:00)

Anton Zaslavski, el joven veinteañero alemán que se diera a conocer con una mezcla de Skrillex y de otros nombres conocidos en el universo pop, demostró que también sabe configurar álbumes propios como lo demuestra en Clarity (2012), buscando la luminosidad necesaria en los beats para convertir la pista en un hábitat que favorezca una convivencia kinestésica, contando con la compañía de invitados ilustres como Ryan Tedder, Foxes y Ellie Goulding.

JACK WHITE (23:00 – 00:30)

Figura capital del rock postmilenario, firmó Blunderbuss  (2012), primera obra con su nombre para convertirla en un clásico instantáneo, con una guitarra de versatilidad absorbente y el amor vuelto una arena de lucha sin límite de tiempo. Para muchos, el mejor disco de aquel año. Su segunda entrega en solitario, Lazaretto (2014), sigue más o menos los mismos patrones estilísticos, con vocales acaso más desatadas, muy bien acompañadas por las tonalidades femenina, y enmarcadas en un blues hardroquero ya convertido en sello de la casa.

SÁBADO: CORONA LIGHT

BLACK ENGLISH (14:10 – 14:50)

Este sexteto angelino tuvo que cambiar de nombre por las confusiones que su suscitaron con otras bandas. Se llamaban No y grabaron un disco titulado El Prado (que es el que tengo en mis manos). Ahora se van a llamar Black English y su disco se va a titular No (2014). Más allá de la dificultad de acomodar este álbum en la letra correspondiente, resulta una grata sorpresa por tratarse de un prometedor debut que combina un fino pop con capacidades energizantes en la línea de Interpol y The National.

CULTS (15:30 – 16:10)

Primero conocimos sus canciones y después a sus creadores, el guitarrista Brian Oblivion y la cantante de aniñada voz Madeline Follin. Pareja en todos sentidos formada en Nueva York, materializaron sus inquietudes en Cults (2011), primer largo después de algunos sencillos, al que le siguió Static (2013), que parecía desarrollarse bajo los rayos del sol a partir de un pop que se despliega con afán explorador, encontrándose con rockeras tesituras.

BLACK KIDS (16:50 – 17:30)

Típico grupo de la era Internet, también se internó por parajes de los clásicos sonidos de los ochentas con salpicadas del pop sesentero y aliento funky, construyendo una propuesta digna de exponerse en cualquier fiesta intergeneracional. Grupo mixto en género y raza, presentaron Wizard of Ahhs (2007)  y, aprovechando las redes virtuales para grabar su debut largo, el efusivo Partie Traumatic (2008), buen complemento para mantener la alegría en el fin de semana vampírico, por aquello de no querer o poder dormir de noche. Un largo silencio y ahora suena el sencillo Origami (2014), porque el show se detiene pero al final, debe continuar.

JENNY LEWIS (18:10 – 19:10)

La lideresa de Rilo Kiley nos ha regalado entregas indiviudales que se desplazan de manera natural entre el rock, el folk y el country: debutó en solitario con Rabbit Fur Coat (2006), cual preparación para el brillante Acid Tongue (2008), ya encontrando en definitiva voz propia. De regreso a la soledad, presenta ahora The Voyager (2014), uno de los mejores discos del año en el que propone un sincero recorrido por los sinsabores ineludibles que van dejando las relaciones fracturadas o de plano rotas, desde la adolescencia hasta ya entrados los treintas. Y lo que falta.

CONOR OBERST (20:00 – 21:00)

Sin Bright Eyes y Monsters of Folk, este cantante y compositor de Omaha ha construido una propuesta cercana y abiertamente sensible, tendiente a una lógica más acústica, que se empezó a dibujar a partir de Conor Oberst (2008), álbum homónimo que antecedió a Outher South (2010), grabado con la Mystic Valley Band, en plena comunión creativa y cuyo complemento se tituló One of My Kind (2012) integrado por lados B, EP´s derivados del tour y otras rarezas. En plan intimista como si se hubiera escapado de los años setenta, viene con Upside-down Mountain (2014), delicada obra que endulza e ilumina, sin empalagar aunque sí deslumbrante.

MGMT (22:00 – 23:00)

Sobre una consistente estructura sonora apoyada en el uso de sintetizadores sin perder el olfato melódico, este dúo originario de Connecticut y formado en el 2002, sorprendió gratamente con el irreverente Oracular Spectacular (2008), su primer largo tras haberse dado a conocer vía el EP Time To Pretend (05), con cierto espíritu de los Flaming Lips, aromatizado con sustancias evasivas.

Ben Goldwasser y Andrew Van Wyngarden han logrado amalgamar lances prestados de la psicodelia, el pop y el electrorock para cimentar su muy audible y actualizada propuesta, tal como quedó de manifiesto en Congratulations (2010), un segundo largo que nos lleva por senderos de mayor sicodelia, atravesando paisajes hipnóticos o de reconocible aspecto, como si de un viaje sideral se tratara pero con imágenes conocidas.

Para el 2011 participaron en el proyecto Late Night Tales, grabando un disco con sus remezclas y demostrando, de paso, su colmillo para ambientar lances nocturnos de diversa índole. Con MGMT (2013) continuaron su recorrido por una electrónica llena de pelusa en el que todos cabemos, entre alivianes a mitad de la banqueta al lado de algún alienígena y una tristeza de la buena, aunque la vida sea una mentira.

Corona capital 2014SÁBADO: DORITOS

La cantante danesa Karen Marie Ørsted, conocida como MØ que se diera a conocer por su contribución vocal con Avicci, abre al filo de la tarde este escenario con su pop electrónico de influencias ilustres. No Mythologies to Follow (2014) es su ecléctica tarjeta de presentación, con salpicadas de hip-hop, aires sesenteros y una electrónica que ante la dificultad de seguir los grandes relato, habrá que reinventarse.

El cuarteto originario de Nueva Jersey conocido como Real Estate, integrado por viejos cómplices preparatorianos que han tocado en otros grupos, se desempeñan en los terrenos del rock con aroma indie como se puede verificó en Real Estate (2009) se primera obra; el proyecto continuó con Days (2011) y se consolidó con Atlas (2014) se disco más redondo, mejor enfocado y producido, arriesgando con toques de psicodelia sobre estructuras melódicas de inmediata conexión. El cartel continúa con Kongos, de aliento masivo con rítmicas enfáticas que buscan movilizar grandes públicos, como se puede corroborar en Kongos (2007) y Lunatic (2014).

Después hará acto de presencia el trío escocés Biffy Clyro, en los lindes del pop y el punk buscando el resquicio melódico: activos desde el 2002, traen consigo Lonely Revolutions (2014), su más reciente grabación. Con Holy Ghost! la fiesta con ecos retrospectivos continúa sin parar. Alex Frankel y Nick Millhiser, amigos desde la infancia en Manhattan, fueron parte de un grupo de rap antes de conformar la agrupación que hoy los reúne.

Pasaron por varios momentos entre componiendo y mezclando hasta que grabaron el EP Static on the Wire (2010), obra que abriría las puertas para Holy Ghost! (2011), su homónimo debut largo que integró varios de los esfuerzos previos y algunas propuestas inéditas, entre las que se identifica una clara influencia, para variar, de los sonidos de los ochenta en pleno desenfreno guiado por los teclados y una estructura de armonía pop que no admite quietud. Vienen a presentarnos Dynamics (2013), título preciso para el efecto que produce su escucha.

DOMINGO

ESCENARIO CORONA

13:30 – 18:10

El domingo abre a las 13:30 con Charming Liars, quinteto de pop juvenil con tintes hardroqueros que ha firmado los EP´s New Disorder (2014) y We Won´t Give Up (2014), todavía buscando algún tipo de sello distintivo. Continúa el cuarteto de Austin, Texas White Denim y su rock´n´roll de sabrosa energía desparramada en Work Out Holiday (2008) y Fits (2009), obras que prepararon el terreno para el más pulido D (2011), uno de los discos del año en el que los toques de melódica psicodelia se engarzaron a la enjundia acostumbrada; para cerrar este periodo grabaron Last Day of Summer (2011) de libre acceso. Pisan el escenario con Corsicana Lemonade (2013), refrescante en sus aventuras abrasadoras.

La celebración sigue con  el DJ y productor angelino-mexicano Erick Orrosquiesta, mejor conocido como Deorro, en plena transición para convertirse en autor, más allá de sus indudables capacidades para la yuxtaposición y creación de atmósferas sonoras, como se advierte en el EP Elevation (2013), de contagiante dinamismo, tal como los múltiples sencillos que se escuchan al filo de la madrugada. Esta ronda la cierra Chvrches el trío de Glasgow que nos regaló The Bones of What You Believe (2013): pop en estado puro armado con base en sintetizadores y una voz en femenino de adolescencias clavadas con una precoz capacidad para la melodía pegajosa, sin caer en simplismos.

19:10-00:40

Ya que estamos en tierras escocesas, entramos a palabras mayores con Belle & Sebastian, formados en Glasgow hace 18 años y quienes entregaron Belle and Seabastian Write About Love (2010), su octavo disco en estudio como para recalcar que su hábitat natural es la melodía evocativa de eterna adolescencia, enmarcada en un espíritu sesentero siempre en renovación y atento a los sinsabores propios del romanticismo. The Third Eye Center (2013) funcionó como amplia recopilación de lados B de los tres discos anteriores de estudio.

Entra después a escena Haim con Days Are Gone (2013) el trio de hermanas de Los Ángeles que debutaron con la mira bien enfocada, construyendo un pop que distingue y combina influencias de las músicas negras y de algún espíritu ochentero, con Fleetwood Mac como figura tutelar; para recibir el sol californiano sin presión. Para cerrar el día en este escenario, todo queda en familia: Kings of Leon cargaron con el éxito muy pronto y en esta ocasión traen Mechanical Bull (2013) como as bajo la manga, buscando recuperar la inocencia sureña con piezas menos pensadas para el júbilo en las gradas.

ESCENARIO CORONA LIGHT

14:10-17:30

Para calentar motores abre Cut Snake (no confundir con el título homónimo del thriller australiano), dueto conformado por surfistas con aspiraciones musicales, transitando de las olas picadas al House detonador de fiestas marítimas. Le sigue Young & Sick, proyecto de Nick Van Hofwegen, artista visual holandés asentado en Los Ángeles entre cuyos trabajos se encuentran portadas para los álbumes de Robin Thicke (lo mejor de los discos, dicho sea de paso); con influencias del R&B, le entró también a la música en su disfrutable obra homónima, que tendrá a bien compartir en el festival. Para cerrar este bloque, aparece el cantante irlandés conocido como Hozier, joven con presumible capital cultural (James Joyce, Leonard Cohen) que combina acordes bluseros con un folk de sentimiento a flor de piel.

18:10 EN ADELANTE: VIENE LO MEJOR

St. Vincent es el nombre del proyecto de Annie Erin Clark, nacida en Oklahoma hace tres decenios y fracción. Atenta aprendiz en la escuela de música de Berklee, continuó creciendo artísticamente en compañía de su tío, la mitad del dúo jazzero Tuck & Patti, para después participar con Glenn Branca en una grabación e integrarse a Polyphonic Spree, grupo de pop saturado con múltiples elementos sonoros.

Antes de lanzarse al abismo creativo de la soledad, formó parte del grupo de Sufjan Stevens, uno de los grandes trovadores contemporáneos. Quizá su trabajo como repartidora de flores ahora suene a metáfora: los pétalos se han convertido en canciones de sentimientos encontrados. Con este cúmulo de experiencias sonoras, apareció Marry Me (2007) como una manifestación de sus coordinadas estilísticas, aún por pulir: estructuras pop de sorprendentes texturas y capas armónicas, letras más allá de los sentimientos descritos bajo el lugar común y una postura de inteligente desafío.

Con Actor (2009), envuelto en un halo fílmico, las cualidades vocales, compositivas y armónicas se precisaron, así como la estructura de las letras, mientras que en Strange Mercy (2011), destila confianza para expresarse de manera más abierta e intuitiva, explorando estructuras musicales más complejas, sin perder sensibilidad. Con Love This Giant (2012) en complicidad con David Byrne, consiguió explorar otros territorios sonoros de la mano del ex Talking Head, conocedor probado de cómo ampliar horizontes: el aprendizaje se plasmó en St. Vincent (2014), álbum de complejidad creciente con texturas múltiples y que es uno de los candidatos al mejor del año.

El polifacético Damon Albarn ha puesto su talento al servicio de una notable diversidad de géneros y artistas, aprovechando pero no conformándose con su condición de rockstar desde los tiempos de Blur y hasta Gorillaz. Muestra de ello son sus incursione solistas como Mali Music (2002) y el EP Democrazy (2003). Volvió a la soledad con el operístico Dr. Dee (2012) y el brillante Everyday Robots (2014), de plenitud sonora que suena renovador y clásico al mismo tiempo.

El cartel del festival sigue y sigue, con mayor amplitud que el espacio disponible.