Archive for the ‘Fútbol’ Category

RUSIA 2018: DÍA UNO

16 junio 2018

Una inauguración sencilla, breve, lo suficientemente colorida y poco autóctona, quizá apostando más a gustos globalizados. Un niño conduce la pelota con habilidad por calles y parques, mientras suena Tchaikovsky, por supuesto, interpretado por Yuri Bashmet (violín) y Danil Triifonov (piano) en una plataforma flotante por el río de Moscú. Dentro del estadio, el arquero español Íker Casillas y la modelo Natalia Vodionova llevan la Copa bien guardada en el cofre del tesoro diseñado por Vuitton, ante el majestuoso estadio olímpico Luzhniki.

Aparece el brasileño Ronaldo en el campo con un niño y lo deja con Robbie Williams, quien jugó a la segura (Let Me Entertein You, Feel y Angels en el repertorio) y alternó con la soprano Aida Garifullina cual joven ave en llamas. Por ahí deambulaba Zabivaka, la mascota del torneo y Victoria Lopireva, la embajadora del mundial, que entregó el Telstar 18, balón oficial manufacturado por Adidas. Pronto llegaron los discursos: la gente en el estadio, hasta donde se alcanzó a percibir, respetuosa. Gianni Infantino mostrando habilidades que ya quisieran nuestros candidatos y Vladimir Putin en tono conciliador y mandando el mensaje esperado: ya en ese plan de buena onda hubiera invitado a las Pussy Riot para aventarse un palomazo y dejar atrás las diferencias.

Por su parte, las marcas comerciales involucradas aprovechan para generar presencia, con las consecuentes críticas hacia los daños de la comercialización del fútbol, por supeditar lo deportivo a lo mercadológico. Las banderas de los equipos desplegadas en forma circular abren espacio anímico para la entrada a la cancha de los equipos junto con los niños ya vueltos tradición, entre los que se encontraba una pequeña en silla de ruedas. Suenan los himnos correspondientes y, tras cuatro años de espera, suena el silbatazo inicial cuyos ecos durarán un mes en el que se reconfigura la vida cotidiana.

LA FORTUNA DEL ANFITRIÓN

Enfrentar al equipo más débil del grupo en el partido inaugural es un evento afortunado en todos sentidos: las posibilidades de ganar son altas; el nerviosismo disminuye dadas las limitaciones del conjunto de enfrente y se puede ganar muy pronto en confianza para los siguientes encuentros. El partido arrancó con la esperada aceleración descontrolada, sobre todo por parte de los árabes, mostrando desde el inicio más enjundia y destellos que consistencia, a diferencia de unos rusos esquemáticos e inflexibles pero insistentes, buscando paliar sus carencias con la técnica del amontonamiento.

Muy pronto llegó el primer tanto en remate de cabeza de Gazinsky, tranquilizando ímpetus rivales y ansiedades propias; los de casa lucían dominadores sin desplegar un gran juego, quizá también porque el equipo de oriente próximo mostraba poco. Transcurrieron los minutos sin demasiadas emociones hasta que cerca del final de la primera parte, el jugador del Villarreal Cheryshev, que entró de cambio por la lesión de Dzagoev, anotó el segundo gol después de una gran jugada en miniatura, dejando a dos defensores patinando hasta el infinito: un duro golpe anímico para los de Pizzi, dado que no se veía tan lejana la posibilidad del empate.

En los primeros minutos de la segunda mitad, los llamados espectacularmente HalconesRusia Arabia verdes del desierto, intentaron levantar el vuelo pero sus propias carencias impidieron que generaran amenazas, ante un cuadro ruso demasiado acomodaticio y poco ambicioso; incluso tuvieron una oportunidad, la única en todo el juego, aprovechando la pasividad del anfitrión ya reclamada por el respetable. La entrada de Dzyuba, como salido la novela El hielo de Vladimir Sorokin, le dio fuerza al ataque con resultados concretos: este gigante anotó el tercero con testarazo bien colocado, seguido de una celebración digna de ser tomada en cuenta por el universo Marvel.

Ya con tres de ventaja el partido estaba puesto en hibernación siberiana, si bien hacia el final el propio Cheryshev volvió a lucirse con soberbio disparo cerca del ángulo lanzado con parte externa y Golovin, el motor creativo del equipo, sentenció la velada con la quinta anotación en impecable tiro libre. Cambios oportunos por parte del técnico ruso Stanislav Cherchesov, duramente cuestionado incluso desde altas esferas gubernamentales, acompañados de un paulatino derrumbamiento del equipo peninsular que en los últimos mintuos, como si se tratara de un guion triunfalista para el local, no resistió el embate de brillantez que se extrañó durante largos lapsos.

El experimentado y teatral árbitro argentino Pitana no tuvo ninguna dificultad durante el desarrollo de las acciones y solo hacia el final del partido amonestó con justeza a un jugador por bando; no fue necesaria la intervención del VAR, por lo que tendremos que esperar para ver cómo funciona una de las intervenciones más discutidas en el ámbito futbolero. Mientras que en la tribuna, el príncipe treintañero de Arabia Saudita Mohammed bin Salman y Putin intercambiaban comentarios mediados por Infantino: entre goles, gaseoductos y pozos petroleros te veas.

El reino saudí, justo por la influencia del hijo del rey Salman, ha flexibilizado ciertas políticas absurdas y primitivas que todavía persisten en algunas regiones del mundo: ahora las mujeres ya pueden conducir un automóvil y asistir a los estadios de fútbol, aunque en tribunas separadas. Por su parte, el gobierno ruso, con esa extraña mezcla de totalitarismo y democracia muy controlada, mantiene la censura en ciertas áreas de la vida social, libertad de expresión incluida. Ojalá este tipo de encuentros sirva también para erradicar la discriminación en todas las naciones del planeta y abrir canales de libertad en la vida pública.

 

Anuncios

RUSIA 2018: DÍA CERO

13 junio 2018

Llega el esperado remanso de cada cuatro años que suspende o al menos trastoca la cotidianidad, ofrece posibilidades emocionales distintas a las que estamos acostumbrados y altera la rutina de propios y extraños, cercanos y lejanos. Es la vigésimo primera copa mundial de fútbol que por primera ve se llevará a cabo en Europa del este, más allá de los regímenes gubernamentales comunes en los que se ha realizado, si bien Rusia, como sabemos, es una particular mezcla democrática y semi presidencialista que sigue manteniendo la tendencia de tener la figura de un hombre fuerte, como sucedió en la época comunista.

Para quienes somos aficionados habituales de este deporte (no solo de las ligas mainstream, sino incluso de los surrealismos de la MX y la liga de ascenso sin ascenso), esta justa deportiva representa una muy disfrutable continuidad del disfrute ahora casi diario, pero escalado a la máxima potencia; para seguidores ocasionales, significa una buena opción de acercarse a pasiones exploradas de vez en cuando y para indiferentes, una buena alternativa que ayuda a ejercer la tolerancia desde el rincón de la sala de televisión, soltando comentarios que por respeto o distracción nadie va a cuestionar, acaso contestados con un distraído “ajá” mientras se atiende lo importante: léase el tiro de esquina en turno.

Por lo que respecta a detractores y apocalípticos, también el Mundial es un momento en el que pueden ejercer su ancestral crítica despiadada, siempre escuchada aunque no necesariamente compartida: opio del pueblo casi al nivel religioso; pan y circo para que no den lata los obtusos pueblerinos, buenos cuando conviene; distractor de los problemas sociales verdaderamente importantes; enajenación subliminal que compra intelectuales y, en nuestro caso, cortina de humo para el proceso electoral, aunque contamos con la ventaja de que el candidato de la izquierda, cualquier cosa que eso signifique con todo y el PES a cuestas, cabalga sin problema rumbo a la silla presidencial para resolver todos nuestros asuntos a partir de eliminar la corrupción.

Rusia 2018Podemos sentarnos a ver los partidos sin el cargo de conciencia de estar siendo manipulados por fuerzas perversas que nos distraen para que votemos por los de siempre: por esta ocasión, los maquiavélicos que nos engañan están, al parecer, del lado correcto de la Historia, con mayúsculas. En realidad no hacía mucha falta: los otros candidatos van dando pena ajena, por méritos propios o sus antecedentes, y se han dedicado a dejar la puerta abierta para que por fin se premie la insistencia, aunque no haya mucho que ofrecer en términos reales y que las promesas de una nueva sucursal del paraíso estén en la boca de todos. Mientras que la elección en nuestro país parece estar decidida, casi como el Alemania – México (espero estar equivocado), la justa deportiva más vista en el planeta está por comenzar.

PRESENCIAS Y AUSENCIAS

En la competencia participaron 210 naciones y tras una larguísima eliminatoria, alcanzaron su lugar los 32 cuadros que disputarán la copa, cada uno con expectativas y exigencias distintas: para tres el título es la única respuesta esperada (Brasil, Alemania, Argentina); para otros es hacer un buen papel (llegar al quinto partido o a octavos y cuartos según el caso) y para los demás es tener una participación digna (no ser goleados o hacer desfiguros). Hay dos cenicientas que no podían ser más distintos: Panamá, sin duda el país que más ha evolucionado futbolísticamente en su área, e Islandia, ya mostrando su talante en la competencia europea y confirmando merecimientos para estar en estas instancias.

Hay ausencias importantes, dos americanos y dos europeos: Italia, en primer término, usual protagonista y autoridad mundial de este tipo de torneos, ahora pecando de exceso de confianza; Holanda como gran revolucionario nunca premiado en el juego, pero subcampeón eterno y displicente a la hora buena; Chile, campeón americano por partida doble saturado de estrellas fugaces que dejaron ir de manera absurda la clasificación, y Estados Unidos, que ya había consolidado presencia dado un trabajo consistente y que esta vez, necesitado de un favor de los nuestros, no pudo desempeñarse como el cuadro dominador de CONCACAF.

FÚTBOL IMAGINARIO

En la reflexiva película Timbuktu (Francia-Mauritania, 2014), dirigida y coescrita por el mauritano Abderrahmane Sissako (La vida sobre Tierra, 1998; Esperando la felicidad, 2002), el fútbol permanece vivo de manera imaginaria con sincronización notable en un contexto totalitario, combinando estéticamente el balón inaccesible para desafiar al nuevo régimen, pendiente de cancelar cualquier manifestación que pudiera representar la felicidad para la gente, dadas sus creencias absolutistas: en un campo, jóvenes se atreven a jugar con al fuerza de su pasión, desafiando prohibiciones políticas y hasta físicas.

En gran jugada, un balón pasa la media cancha para caer en los pies de un jugador que continúa la manifestación silenciosa entreteje una jugada de antología, muy bien seguida por el equipo rival, que termina en uno de los goles más hermoso jamás vistos: en efecto, es un balón invisible a los ojos del autoritarismo pero muy cercano a los ímpetus celebratorios de quien burla la autoridad dogmática e impositiva a partir de la poesía en ese terreno pedregoso cual lienzo o escenario para la creación artística: en efecto, el fútbol puede alcanzar niveles artísticos y contestatarios, siempre que se juegue con la creatividad al frente.

 

FINAL DE LA CHAMPIONS 2018: GOLES IMPROBABLES

26 mayo 2018

El Liverpool, equipo inglés más ganador en torneos más allá de las costas de la isla viviendo el Brexit, festeja sus 125 años de existencia con cinco títulos en el certamen continental, en tanto el Real Madrid cumple 116 en los que ha ganado 12 copas, entre las que se encuentran las dos anteriores, con todo y que las cinco primeras se consiguieron en tiempos de escasez de rivales de peso. En 1981, el cuadro inglés derrotó en la final al equipo español en cerrado partido celebrado en París: ahora se celebró la segunda edición de este enfrentamiento en el encuentro definitivo.

La primera parte empezó con los de rojo dispuestos a conquistar el dominio táctico y emocional del partido, procurando incidir al frente más allá de las estadísticas intrascendentes; los de blanco, en tanto, siguiendo una costumbre reciente de soportar y esperar sin mostrar demasiado apuro por la situación vivida, aguantaban como sabedores de cómo funciona este tipo de compromisos, no obstante los primeros diez minutos lucían desmadejados. La lesión de Salah, seguida por la de Carvajal, modificó la tendencia del partido, mientras el césped recibía las lágrimas de ambos como testigo cercanísimo del fuerte sentido de pertenencia: impotencia por la angustia que provoca soñar con un partido y no poder convertirlo en realidad.

Poco a poco y con su acostumbrada capacidad para ir anestesiando la motivación de los de enfrente, los merengues los fueron envolviendo con base en la precisión colectiva y terminaron por controlar pelota y emociones, al punto que los del puerto parecían esperar con anhelo el silbatazo que señalara el final de la parte inicial. El saldo acabó sintetizándose con una salvadora intervención por arquero y el momento a favor de los de Madrid, tras un arranque azaroso donde fueron prematuramente superados por un equipo que sabía de la importancia de sacar ventaja pronto apostando a su poder ofensivo: esta vez no lo consiguió.

La segunda parte arrancó como si no hubiera existido pausa: el cuadro inglés no parecía recompuesto y el español seguía en lo suyo, al punto de casi abrir el marcador con disparo al travesaño. Vendría lo impensado. El portero alemán del Liverpool intenta un despeje frente a Benzema que solo tuvo que estirar la pierna para que el balón le rebotara y se dirigiera pausadamente a la red: un gol bizarro que rompe con la idea de la infalibilidad de este nivel de juego, porque el fútbol depara sorpresas tanto en el partido colegial de la primaria de la colonia o del encuentro sabatino con porterías sin red, como en los encuentros que acaparan la atención mundial.

Mostrando una entereza más por disposición que talento, los de la isla consiguieron unChampions 2018 rápido empate por conducto de Mané, aprovechando una de esas pelotas que en el área se convierten en buscadoras de la puerta casi como por inercia. Pero al ’64 y como para seguir con la racionalidad de la imposibilidad, Marcelo envía un centro a la zona alejada del área y el recién entrado Bale se levanta y conecta la pelota de chilena para marcar la diferencia, como si el guion saliera de un estudio fílmico con poco interés por la verosimilitud: un gol de significados múltiples por cómo se logró, en qué momento y por parte de quién.

A veinte del final señales de vida de los Reds: otra vez el senegalés amenazando la puerta con zapatazo raso a la base del poste, que intentaba mandar el mensaje de que todavía le quedaba rival al conjunto español, pero un segundo error del guardameta Karius, tan difícil de entender como el primero si no fuera por la acumulación de desconfianza, provocó que el lejano disparo del galés, convertido en el clásico actor de reparto que se roba el protagonismo, se incrustara en el arco y quedara sellada la final para decantarse en la tercera consecutiva para el equipo más famoso del mundo.

DESPUÉS DEL SILBATAZO FINAL

Quedan las estampas que terminan por ser memorables. Los saludos entre los jugadores denotando sabiduría en la victoria y en la derrota, aderezados por el desconsuelo del veinteañero arquero alemán del Liverpool anclado en el área para ver si el manchón penal se lo tragaba o le daba alguna respuesta, hasta que los rivales intentaron rescatarlo, en particular su principal verdugo de famoso chongo en el peinado, a su vez recibiendo efusivo abrazo por parte del mandamás colchonero, tras una temporada difícil.

El joven guardameta Karius, ya de pie pero conteniendo su rostro en la sudadera a manera de apenado antifaz, se acercó a la tribuna de los fieles aficionados para hacer un sentido gesto de arrepentimiento, solicitando el perdón por las pifias y al final siendo abrazado por el espigado entrenador Klopp, su compatriota y quien ha confiado en él para encargarse de la puerta del subcampeón de Europa: a pesar de la derrota, se aparecen tiempos propicios para que este histórico conjunto vuelva a ser protagonista importante en Europa.

Y claro, el mismo técnico aplaudiendo a los seguidores que nunca dejaron de apoyar: quizá fueron silenciados en algún momento, pero pronto se recuperaron para seguir manifestando su cercanía, mostrada con su presencia en la ceremonia de premiaciones, cuando usualmente las tribunas lucen con los huecos dejados por el público aficionado del equipo perdedor: un equipo como el Liverpool genera este tipo de fidelidades justamente por mantenerse apegado a ciertos principios futbolísticos que trascienden sucesos específicos. Y el Real Madrid, tras una temporada local difícil y turbulencias al interior, se lleva a la vitrina la decimotercera. Así son los equipos ganadores: en la tormenta, saben sacar el paraguas.

LIGA BANCOMER: SEMIFINALES LIGUILLA 2018

16 mayo 2018

Se definieron los dos equipos que disputarán la final del fútbol mexicano, tras aguerridos enfrentamientos en los que se mostró un nivel de intensidad difícil de ver en el torneo regular. Los conjuntos que avanzaron fueron los comandados por dos ex porteros, venciendo a los dirigidos por dos ex defensas, todos jugadores en México si bien solo uno nacido acá. En los cuatro partidos hubo goles y todos anotaron tanto de visita como en casa, si bien ningún global se definió por posición en la tabla o por haber anotado en patio ajeno: los dos finalistas golearon por idéntico marcador jugando como locales.

EL GUERRERO SE LEVANTA Y EL ÁGUILA CAE

Ambos equipos salieron abiertos buscando la puerta contraria: el local por obligación, el visitante por conveniencia. Se anunciaban goles desde el inicio, sobre todo por parte de Santos, y al cuarto de hora Martínez se encargó de abrir el marcador para reflejar una superioridad que seguía extendiéndose en el desarrollo del partido con pero pasada la media hora, Domínguez emparejó el score para el América, si bien Furch volvió a poner adelante a los anfitriones poco después. Vendría entonces una jugada clave: Ménez falló un penal poco antes del medio tiempo que pudo significar el empate momentáneo pero sobre todo, un segundo gol de visita que hubiera valido oro.

Los laguneros tenían que aprovechar el golpe anímico a su favor y el impulso de su casa: lo consiguieron con un fútbol de trazos eficaces y una gran disposición para el sacrificio. Furch repitió la dosis pasados diez minutos del inicio del complemento para anotar un merecido tercer tanto y, ante una escasa reacción de los capitalinos que buscaba anotar sin mucha idea y apostando a la mera buena intención, Cetre colocó el cuarto al ’79, ubicando la serie en un lugar de alta complejidad para la remontada, si bien el gol a favor en casa ajena mantenía cierta esperanza para las desplumadas Águilas.

Y en el partido de vuelta parecían levantar el vuelo con parado arriesgado. Primero anotando por conducto de Domínguez como consecuencia de un penal dudoso, para después poner el segundo a través de un certero cabezazo de Valdez en tiro de esquina: antes de los 25 minutos de juego ya estaban solamente a un paso de lograr el objetivo y por como se veía el desarrollo de las acciones, pronto lo conseguirían. Los Guerreros parecían deponer las armas ante la andanada Águila, pero poco antes de la finalización del primer medio, Rodríguez anotó para los visitantes y el contexto anímico del partido cambió por completo.

Semifinales 2018 liga MX

Las llegadas para el segundo medio disminuyeron en peligrosidad y frecuencia, en tanto los visitantes tuvieron alguna oportunidad para sentenciar la eliminatoria: la frontera de dos goles más se mantenía al alcance de las posibilidades pero la generación de juego y la presión ya no fueron las mismas y el tiempo, el implacable, empezó a jugar en contra. Siboldi acomodaba a su gente, que por momentos s

e excedía en fingir lesiones, y Herrera buscaba en los cambios las respuestas que no aparecían en el funcionamiento, hasta que el recién ingresado Isijara anotó el segundo gol para los de Torreón a cinco del final.

EL INFIERNO ARDIÓ MÁS QUE LA PERRERA

Aunque en el primer partido, los de Tijuana fueron mejores que los de Toluca. Al inicio, el planteamiento de ambos equipos también fue buscar una anotación que diera confianza y modificara el curso de los acontecimientos. Por poco los visitantes se van arriba en el marcador muy pronto, dejando una pelota en el poste; a partir de ahí, los de casa empezaron no solo a ladrar, sino a morder. Tras algunas oportunidades, poco antes de la media hora se fueron al frente con buena jugada colectiva consumada por Lucero, dando paso a un juego que se ensució por exceso de faltas.

Para la segunda parte, el propio Lucero anotó el segundo personal y para su causa cuando apenas habían transcurrido cinco minutos. La apuesta ofensiva de los visitantes, si bien valiente y en principio bien planteada, parecía no estar dando frutos ni hacia delante, ni protegiendo el propio arco, ya vulnerado en un par de ocasiones. Durante los minutos restante

s, los Xolos desaprovecharon el momento para poder anotar un tercer tanto que elevaría notablemente la dificultad para los rivales y, al contrario, permitieron que Uribe anotara al filo del silbatazo último para cambiar toda la lógica de la eliminatoria.

En el partido de vuelta, el Toluca pareció acordarse de so condición de líder general del torneo. Tres partidos sin ganar en la liguilla y varias semifinales previas cargando con dolorosas derrotas, se querían asomar en el remodelado infierno cuales fantasmales cancerberos. Pero con juego efectivo, a la media hora de partido ya estaban con dos goles de ventaja conseguidos por Uribe, criticado frecuentemente pero ahora sacudiéndose presiones internas y externas. El trámite para la visita se puso por completo cuesta arriba con la expulsión de Mendoza poco antes de que terminara la primera parte.

Para seguir en la vertiente del auto boicot en la que cayeron los Xolos, Bolaños cometió

una falta artera y a media hora del final dejó de manera irresponsable a su equipo con nueve; no obstante, Chávez acortó la distancia al ’66, mostrando pundonor y entereza aún en la completa adversidad. Ya en los últimos minutos, Uribe anotó el tercero en su cuenta personal y Barrientos finiquitó el trámite empujando la pelota a la red por cuarta ocasión para el equipo local, consiguiendo su pase a la final después de seis años de ausencia, con la suficiente contundencia para generar confianza entre sus seguidores.

LIGA BANCOMER (II): PARTIDOS DE VUELTA DE CUARTOS

7 mayo 2018

Ya estábamos esperando la presencia del factor sorpresa tan común en nuestro fútbol: para algunos es un problema de irregularidad, en tanto para otros es lo que le da sabor al caldo, a diferencia de otras ligas en las que ya se sabe, desde la jornada 1, quién va a ser campeón. Prefiero la incertidumbre aunque ojalá y fuera por la mejora de los equipos aspirantes y no por la baja de nivel de juego o de plano desinterés de los favoritos. Una vez más las decisiones arbitrales fueron factor en algunos de los partidos, en los que contrastó la disposición de lucha hasta el último minuto con actitudes de desdén y absoluta desidia.

Mientras tanto, se anunciaba que la selección mexicana no va a participar en la Copa América 2019: muy bien, en tiempos de apertura, nos encerramos en la burbuja de CONCACAF, aunque eso sí, el técnico nacional anda de gira artística en plena liguilla por razones completamente desconocidas para la afición. Por su parte, los equipos que disputaron la final de la liga de ascenso sin ascenso, sacaron playera protestona con toda razón y las mujeres dieron cátedra de entrega y emoción en la final del fútbol femenil, que ojalá se pueda consolidar en términos de infraestructura: el fútbol lo ponen las entusiastas jóvenes.

NUEVO LEÓN SIN EQUIPOS

La noticia de los partidos de vuelta de cuartos de final es, por supuesto, la inesperada eliminación de los dos equipos de Nuevo León, integrados por las nóminas más altas del circuito y de los que se esperaba mucho más de lo que terminaron ofreciendo, sobre todo por parte de los Tigres, completamente abúlicos y sin mostrar mayor interés para seguir peleando por el título; por lo menos los Rayados intentaron buscar el triunfo con un poco más de pundonor, después de ponerse abajo en el marcador muy pronto y de manera desafortunada con gol de Bolaños, reforzado por una segunda anotación de Tijuana a través de Lucero.

Un doblete que desequilibró al Monterrey sin que supiera qué hacer el resto del primer tiempo ahora necesitando tres anotaciones, si bien rápidamente se pusieron en el marcador con gol de Pabón al 47’, abriendo la puerta para lanzarse con todo y buscar los dos goles restantes. Pero a pesar de tener la pelota y jugar en terreno contrario, no se advertía sensación de peligro ni se generaba el contexto emocional para la remontada. Los minutos se fueron diluyendo entre rostros decepcionados y pérdida de confianza; incluso la expulsión de Rivero hacia el final no hizo sino prolongar la agonía para el local.

Tigres RayadasEn tanto, las Tigrillas y las Rayadas le pusieron el ejemplo a sus contrapartes masculinos, acaso aburguesados (para usar el término del Tuca en buen lance autocrítico, aunque también tuvo que ver su conformismo) o demasiado confiados de su potencial económico: pero en el fútbol también hay cosas que el dinero no puede comprar. Como la entrega que le faltó al equipo de la UANL, jugando con un hombre más durante buena parte del juego y con una ventaja inicial de dos goles. Enfrente, el Santos sabía qué se estaba jugando y desde el principio supo combinar inteligencia con intensidad: debía cuidar su puerta y buscar el par de tantos, frente al poderoso campeón vigente.

El primero llegó vía tiro libre bien ejecutado por Martínez, tras marcarse una mano inexistente. No habían pasado veinte minutos y el primer objetivo de tres ya estaba cubierto, pero el asunto se descompuso con la expulsión rigorista de Rodríguez poco antes de la media hora: curiosamente, una entrada más fuerte poco tiempo después del propio Martínez no fue sancionada ni con amarilla, acaso compensando y, por ende, volviéndose a equivocar. Quedarse con diez provocó un doble efecto no previsto, al parecer: engrandeció a los guerreros y sembró un exceso de confianza en el rival, paseando se aburrimiento por toda la cancha.

Con gran despliegue del equipo en general y de los los laterales en particular que hacían la doble función de marcaje y ataque, además de una falla increíble de Gignac, llegó la segunda anotación de tintes heroicos por parte de Djaniny, quien salió lastimado, aprovechando un mal lance del arquero; ni siquiera durante los veinte minutos restantes se le vio a los visitantes el deseo de anotar, como si ya quisieran empezar sus vacaciones o dieran el partido por perdido. La hazaña se consumó por la entereza de los diez hombres impulsados por su público y la indolencia de los once de enfrente.

AVANZAN LÍDER Y SUBLÍDER

En la serie más pareja y en la más dispareja, el primero y segundo de la tabla lograron colarse a las semifinales. Los Pumas de la UNAM siguieron siendo un desastre, entre errores propios y del árbitro en turno, mientras que el América aprovechó con astucia las fallas y descontrol del adversario para irse arriba otra vez muy pronto con anotación de Uribe. A los veinte minutos la visita se queda con diez por reclamar, aunque todavía alcanzaron a empatar con tanto de Gallardo poco antes del fin de la primera parte. Por no dejar, se quedaron con nueve a veinte minutos del final e Ibargüen anotó el segundo para las Águilas que se dedicaron a sobrellevar a un rival disminuido en todos sentidos.

El líder general, por su parte, se fue arriba muy pronto con soberbio gol de Borja que, paradójicamente, motivó al Morelia para buscar el empate y aplatanó al Toluca, quizá confiado en la ventaja y en la fuerza del contragolpe. Transcurrieron así más de 80 minutos hasta que Sambueza anotó el segundo en tiro libre y el asunto parecía liquidado. Pero mostrando un notable profesionalismo y determinación, Monarcas siguió dando muestras de vida en el infierno y consiguió sorprendentemente empatar el marcador con goles seguidos de Loeschbor y Sansores en tiempo de reposición, acaso mandando un aviso al Diablo que por más que huela a azufre, no puede descuidar el fuego ni un instante.

LIGA BANCOMER: LIGUILLA 2018 (PRIMERA)

4 mayo 2018

Concluyó el torneo regular con saldos diversos para los equipos. Lobos BUAP ocupó la última posición y le correspondería descender, después de un muy buen primer torneo y una estrepitosa caída en el segundo, aunada a la pesada losa que cargan los equipos recién llegados por el lapidario sistema de competencia; pero con los absurdos que padecemos en nuestro fútbol, nunca se sabe: en efecto, hay una liga de ascenso pero no todos los equipos que juegan ahí tienen derecho a subir a primera, situación que no sé si suceda en alguna otra parte del mundo.

En ligas de mayor importancia, equipos con estadios pequeños juegan en la primera división sin ningún problema; además, como si aquí todos los estadios se abarrotaran cada quince días. Las buenas noticias son la presencia cada vez más notoria de la liga femenil, aún con muchos asuntos que resolver como el de los salarios de las jugadoras, y la batalla por la asociación de futbolistas para terminar con el abusivo pacto de caballeros, otra penosa distinción de nuestro fútbol: como cualquier trabajador, tienen derecho a contratarse con el equipo que mejor les convenga sin el permiso del anterior patrón.

En cuanto a los equipos, el Guadalajara fue la mayor decepción, un poco matizada por el título en la Concachampions, celebrado como si le hubieran ganado a un equipo europeo de abolengo y no a uno canadiense. Veracruz, Atlas y Querétaro se mantuvieron en primera aunque ya necesitan abandonar la modorra y dejar de confiar en que habrá uno más malo que ellos, en tanto León y Cruz Azul terminaron por debajo de las expectativas y de su potencialidad. Necaxa y Puebla dieron bandazos y se quedaron en la orilla, mientras que el Pachuca sigue acumulando torneos sin despuntar.

La mediocridad volvió a ser característica presente en la mayor parte de los equipos, alcanzando incluso a algunos de los clasificados, entre los que predominan los del norte con cuatro representantes, dos de ellos de Nuevo León, seguidos por los capitalinos con dos y, complementando la lista de los ocho aspirantes al título, el del Estado de México y el de Michoacán. Otra vez Jalisco se quedó sin participación en la fase final, al igual que la zona oriente del país y la del Bajío.

TRIUNFOS ESPERADOS

No era un equipo para liguilla y se demostró: a los Pumas de la UNAM no les avisaron en qué fase estaban jugando y salieron como si se tratara de un juego más. Vía Mateus Uribe, al minuto ya estaban por debajo del marcador ante unas Águilas que aprovecharon el descontrol del rival y un error del silbante, señalando un penal inexistente, para anotar el segundo por conducto de Menez; poco tiempo después, el tercero una vez más convertido por el colombiano: en menos de cuarenta minutos la eliminatoria parecía sentenciada. Un breve estertor de los locales con el gol de Castillo vía penal, poco antes del término de la fatídica primera parte, pero a media hora del silbatazo final del juego, el francés del América volvió a convertir desde los once pasos para colocar el cuarto clavo en el ataúd.

En norteño partido trabado, como se esperaba, la UANL logró sacar un gran resultado por la ventaja de dos tantos y no haber recibido gol en contra: sin lucir demasiado como se les está haciendo triste costumbre, los locales se fueron arriba pasados los veinte minutos con certero cabezazo de Ayala. El resto de la primera parte se diluyó con esporádicas llegadas y mucho roce en medio campo. Para la segunda parte, oportunos movimientos de Siboldi y Santos empezó a empujar fuerte para igualar, pero un penal dudoso en contra, bien cobrado por Gignac, detuvo el ímpetu y la aspiración de la visita, que regresa a Torreón con la difícil consigna de no permitir una anotación en contra y al mismo tiempo buscar dos a favor. Se puede pero se ve muy cuesta arriba.

EMPATES ABIERTOS

Tijuana recibió al Monterrey en la frontera del norte con la misión de llevarse alguna ventaja para el juego de vuelta. Los visitantes empezaron con decisión pero se fueron diluyendo, en tanto los locales empezaron a crecer paulatinamente; como suele suceder con los equipos poderosos, cuando más asediados están, resuelven con atingencia: así lo hizo Pabón para abrir el marcador cerca del final del primer tiempo. Los Xolos habían ladrado bien y fuerte, pero sin alcanzar a morder. Para la segunda parte, cual entusiasta jauría se lanzaron hacia la portería rival y con lucidor gol de tiro libre de Rivero emparejaron el tanteador; motivados, siguieron buscando pero ya no encontraron la ansiada y necesaria diferencia que quizá merecían.

Y en el juego más entretenido, mis queridos Diablos Rojos se metieron al campo de Monarcas en el partido que lucía más disparejo y acabó siendo lo contrario. El Toluca dominó la primera parte y el Morelia la segunda; la visita se fue arriba con sorpresivo gol de Barrientos que aprovechó la excursión del portero local y pudo haber aumentado el marcador pero falló en el momento justo. En el complemento, el cuadro michoacano salió convencido y pronto le dio la vuelta al marcador con goles de Osuna y Loeschbor. También pudieron ampliar, pero el cuarto gol del partido fue de los mexiquenses vía el recién ingresado Uribe para dejar el asunto igualado, no obstante todavía pudo haberse roto la paridad en los minutos finales.

 

 

LIGUILLA DEL APERTURA 2017 (PRIMERA)

25 noviembre 2017

Concluyó el torneo (ir)regular de nuestro fútbol nacional dejando decepciones y sorpresas a la par: entre las primeras, Chivas, Pumas y Tuzos abarcan la lista; las segundas las encabeza Monarcas, seguidos por el Atlas y los ofensivos Lobos. Del resto, más o menos lo que se esperaba, navegando con bandera de clasificarse sin mayores esfuerzos, salvo el Monterrey, único conjunto que mostró consistencia y empaque durante casi todas las jornadas. Es la 43ª. edición de los certámenes cortos y la XCVIII desde que iniciaron tal como los conocemos, con sus respectivas variantes en términos de competencia y organización.

La liguilla del Apertura 2017 inició en estadios que mostraron huecos en sus tribunas yLiguilla 2017 partidos con una rayita mayor de intensidad que lo visto durante las semanas previas: privó el equilibrio en todos los encuentros. Salvo algunos penales no señalados, el arbitraje cumplió con todo y que varios jugadores siguen sin entender que fingir faltas o exagerarlas en nada ayuda al espectáculo: suponer que se trata de ganar como sea, engaño incluido, habla muy mal de su profesionalismo y roza el ridículo. La mayor parte de los técnicos, mientras tanto, continúan con niveles de autocrítica cercanos a cero: la culpa siempre es de alguien ajeno al equipo y mucho menos de ellos.

EL INFIERNO ARDE EN LA COMPENSACIÓN

El Toluca fue un equipo irregular que de pronto se sentía repetitivo, sin posibilidades de variantes más allá de las probadamente agotadas. En contraparte, Morelia mostró un mejor entendimiento y compromiso tras haberse salvado del descenso. La primera parte del juego fue decepcionante por la escasa imaginación de los locales y el conformismo de los visitantes: parecía un enfrentamiento de la jornada 5. Para la parte complementaria, una segunda mano en el área de los Diablos, la primera no se marcó, le dio la oportunidad a Monarcas para irse arriba sin merecerlo demasiado. Pero contra todo pronóstico, el diablo siguió suelto y fue más allá de los detalles: un poco antes de apagar el infierno cayó el empate y, por no dejar, la pelota visitó la red tras un desvío para darle una voltereta al marcador absolutamente impensada.

FIERECILLAS INDOMADAS

Fiel a su costumbre, el León empezó el torneo para llorar y terminó para reír a carcajadas; también siguiendo un guion conocido, el equipo de la UANL hizo solo lo necesario para meterse a esta instancia, a pesar de su evidente potencial. Durante la primera parte, ambos equipos tuvieron opciones y la explosión parecía llegar pronto: fue hasta la segunda parte cuando los de casa se fueron arriba con relampagueante jugada y el partido se abrió para beneficio de propios y extraños. La visita presionó, dejando espacios que aprovecharon los verdes para generar peligro, pero terminó consiguiendo el empate emulando el gol que había recibido en contra: tiro raso, sólido e inalcanzable. En los minutos posteriores todavía se sentía la posibilidad del desempate pero privó la paridad, con ventaja para los de Nuevo León.

CLÁSICO EMPATE

Cruz Azul volvió a la liguilla después de una prolongada e inverosímil ausencia. El América confirmó su estatus de presencia frecuente en estas instancias. En el duelo más mediático de estos cuartos de final, pronto se empezó a confundir la pasión con las entradas sucias y la entrega con la calentura. La visita se quedó con diez hombres a la media hora y casi de inmediato tuvo la oportunidad para irse arriba pero erró un penal: ambas circunstancias correctamente pitadas por el juez con el apoyo de su asistente. Las Águilas se reacomodaron bien con diez hombres y los Cementeros intentaron pero mostraron sus carencias en el terreno de la creatividad. Todavía desperdiciaron cinco minutos con dos hombres más en el campo, tras una segunda expulsión, también justa. Si sirve de consuelo, no recibieron gol en su condición de local.

DOCE PUNTOS DE DIFERENCIA

No obstante la distancia entre ambos equipos, unos aguerridos rojinegros del Atlas saltaron al campo con la convicción que el caso ameritaba. Muy pronto, sin embargo, recibieron su dosis de realidad: el Monterrey mostró porqué fue el mejor cuadro del certamen y sin decir agua va se puso al frente en el marcador, como para dejar en claro con quién estaban tratando. Por si quedaban dudas, los rayados tejieron un segundo gol y parecía que el asunto devenía goliza. Los locales respondieron con entereza y empezaron a equilibrar el partido, superando sus miedos, las fallas arbitrales y el temible rival de enfrente: se pusieron en la pizarra con una soberbia anotación y no dejaron de buscar la igualada durante todo el segundo medio. No llegó, pero los zorros dejaron constancia de compromiso y de evitar cualquier amedrentamiento por parte del líder.

CUARTOS DE FINAL DE LA CHAMPIONS 2017

13 abril 2017

Arranca la esperada ronda del torneo de club más prestigioso del mundo, en el que convive buena parte de los mejores jugadores no solo europeos, sino del resto de las naciones: todo un encuentro muy a tono con las lógicas globales en las que la nacionalidad de los jugadores ya es lo de menos. Ahora importa la identificación con el club al paso de los años, a través de la permanencia sin caer en las tentaciones de los jugoso contratos ofrecidos por el equipo de enfrente. Es la playera y no el acta de nacimiento lo que importa.

FIESTA EN TURÍN

En uno de los partidos más esperados de la jornada, Juventus recibía al inestable Barcelona que últimamente no se sabe cómo va a saltar al campo: puede ser el equipo imparable que tanto tiempo hemos visto o un conjunto esclerótico y plagado de dudas. Ahora se presentó de manera temeraria con formación ofensiva y muy pronto mostraron su vulnerabilidad, bien aprovechada por por los locales e impulsados por su talento sudamericano: el colombiano Cuadrado realiza gran jugada para ceder a Dybala, quien resuelve a segundo palo en un ángulo casi imposible cuando la gente se seguía acomodando en la tribuna.

Quince minutos después, Mandzukic desprende por el costado y mete servicio al propio juvenil argentino para que con disparo fulminante dejara puesto el segundo para él y su equipo: hoy es día de un argentino y no se trata de Messi, quien había filtrado genial pase al movimiento preciso de Iniesta que Buffon salvó en el fondo con manotazo lleno de experiencia. Ajuste tardío para la segunda parte por parte de Luis Enrique que contribuye a establecer un poco de mayor control, no obstante Chiellini anota el tercero en remate de cabeza frente a débil marca de Mascherano, viviendo un día para el olvido junto con el resto del club.

CARNAVAL EN DORTMUND

Después del gran susto por un estallido que provocó que el partido se pospusiera un día y la consecuente solidaridad de los aficionados alemanes, quienes recibieron en sus casas a lo franceses para que no se tuvieran que regresar, Borussia Dortmund y Mónaco nos regalaron un entretenimiento en estado puro, lleno de goles tejidos de formas múltiples, jugadas deslumbrantes y errores que lo hicieron ver todavía más humano. El carnaval inició con elusiva anotación de Mbappé que sumada a un autogol colocaron al visitante, toda una revelación en el certamen, con dos de ventaja en el primer medio.

Para la segunda mitad, los de casa mostraron reacción característica de su origen teutón, se acercaron pronto con tanto de Dembélé, dándole al juego lo único de le faltaba: sentido de incertidumbre. Pero un yerro en defensa le regaló el tercero a los franceses y el segundo para Mbappé, vuelto un jugador digno de los mejores reflectores. Todavía Kagawa, cerca del final, le devolvió la vida al cuadro alemán con elegante gol y por poco consiguen la igualada cuando la luz estaba por apagarse. Dado el ímpetu de ambos, todo puede pasar en la vuelta.

EMBATE EN MADRID

El conjunto local salió dispuesto a resolver la eliminatoria cuanto antes y se lanzó al abordaje sobre la puerta de la visita, pronto rebasada por el talento decidido de los colchoneros. Sin embargo, el gol no aparecía entre fallas en la definición y salvadas del arquero. El Leicester City jugaba contra la intimidación e inexperiencia en estas instancias, mientras que el Atlético de Madrid enfrentaba a su propia resistencia para ser el protagonista de los partidos y quien manda en el campo de juego.

Fue a través del tiro penal, provocado y ejecutado por Griezmann, como los de casa se fueron arriba en el marcador que pudo haberse aumentado en la primera parte. Para el complemento, el equipo inglés intentó mostrar una pequeña reacción rápidamente neutralizada por los madrileños, arrastrando ese colmillo por todo el terreno, y dejando que el tiempo siguiera avanzando, confiando en que si no recibían gol como locales, la vuelta se antojaba para finiquitarla en algún contragolpe. Mucha confianza en sí mismos.

DESCALABRO EN BERLÍN

El lugar común plantea que se trataba de una final adelantada. Pero los demás equipos parecen opinar distinto, sobre todo después de ver que tanto el Bayern Munich como el Real Madrid son falibles. La primera parte fue controlada por el gigante alemán, poniéndose en ventaja con remate implacable de Vidal, celebrando tan efusivamente como lamentándose después tras fallar un penal al término de la primera parte, que pudo significar un golpe casi definitivo a la autoestima del campeón vigente, al que ciertamente nunca se le puede dar por destronado.

Para la segunda parte, Zidane ajustó, acaso aprendiendo de su maestro Ancelotti, y pronto la visita empató el marcador con tanto de Ronaldo, culminando jugada eficaz de sus compañeros. El desconcierto del local se derramó cuando regaló una expulsión que los dejó no solo en inferioridad numérica, sino también anímica, situación aprovechada por el conjunto español para que su estrella portuguesa anotara el segundo, poniendo la eliminatoria en un lugar difícil de revertir para los teutones, aunque conociéndolos, la posibilidad permanece.