Archive for 25 marzo 2016

JOHN Y JOE EN FELIZ CONJUNCIÓN

25 marzo 2016

El jazz se caracteriza por las felices reuniones en las que se establece una conversación en simultáneo donde todo mundo sabe cuándo destacar y en qué momento quedarse a la expectativa, listo para aventarse algún solo que explique la presencia en el ágape: capacidad de escucha para reconstruir y de tejer las propias ideas con base en el apunte del amigo de junto. El jazz es básicamente un fenómeno de comunión, si bien se valoran los despliegues individuales que, a fin de cuentas, se entrelazan con el absorto escuchador.

La crítica especializada coloca a John Scofield (Dayton, 1951) junto a Pat Metheny y Bill Frisell como uno de los tres grandes guitarristas del jazz de cambio de siglo. Sus cuerdas navegan entre un post-bop que gusta de la fusión y los influjos roqueros, particularmente hábiles para la improvisación y la capacidad de adaptación. Su currículo es impresionante: ha tocado con Gerry Mulligan y Chet Baker y ha sido parte de los grupos de Gary Burton, Dave Liebman, Billy Cobham y George Duke. Por no dejar, llegó a estar con los gigantes Charles Mingus y Miles Davies.

Como líder debutó con East Meets West (1977) y desde entonces ha construido un camino sonoro de impetuoso aliento que lo ha llevado a compartir estudios de grabación y lugares de concierto con Medeski, Martin & Wood, Dr. John, Warren Haynes y la privilegiada cantante Mavis Staples, entre muchos otros. Si bien la guitarra es un instrumento menos común para el mundo del jazz que del rock, por ejemplo, su dúctil propuesta en plan de acompañante o puesta al frente es ya una referencia para la música sincopada de los últimos lustros.

Por su parte, Joe Lovano (Cleveland, 1952) trae los sonidos del sax en la sangre por genética paterna, alimentados por grandes influencias provenientes de los indispensables intérpretes clásicos de los años 40’s y 50’s y del free jazz sesentero. Sus participaciones como músico de sesión o en vivo están inscritas en obras de, entre otros muchos, Bill Frisell, Kenny Werner, Lonnie Smith, Jack McDuff, Woody Herman, Mel Lewis, Elvin Jones, Carla Bley, Lee Konitz, Charlie Haden, Bob Brookmeyer y el brillante baterista Paul Motian.

En plan de líder debutó con Tones, Shapes and Colors (1985) ya con una sólido bagaje como para expresarlo con absoluta plenitud. A partir de ahí, ha puesto su enriquecido saxofón al servicio de varios colegas y, en paralelo, de su propio recorrido discográfico, sumamente prolífico y lleno de variantes estilísticas que van del hard-bop al post-bop, pasando también por la fusión de bulliciosos resultados, siempre inspirados.

EL CUARTETO

JOHN Y JOEAmbos músicos originarios de Ohio, pertenecientes a la misma generación y estudiantes en Breklee School, han colaborado juntos en discos publicados por el prestigioso sello Blue Note bajo el nombre de John Scofield Quartet. Presentaron el festivo y plagado de lucidoras interpretaciones Meant To Be (1989), junto con el bajo de Marc Johnson y la batería de Bill Stewart, para seguir, en clave atemporal, con Time on My Hands (1990), integrado por piezas compuestas por Scofield y en compañía de una base rítmica de lujo integrada por los maestros Charlie Haden en el bajo y Jack DeJohnette en la batería.

El vuelo alcanzó para What We Do (1993), en el que además del efusivo diálogo entre la guitarra y el saxofón, la base rítmica con Stewart en batería e Irwin en el bajo, gusta de colocarse en inquieto plan protagónico, para deleite de propios y extraños que terminan por entender que esto es lo que saben hacer. Y vaya que lo saben.

Después de estas entrañables obras y además de continuar publicando discos con su firma, apoyaron al veterano Mose Allison para grabar The Earth Wants You (1994) y firmaron bajo el nombre de ScoLoHoFo, junto con Dave Holland y Al Foster, el espléndido disco Oh! (2003). Colaboraron también con Marc Johnson, como devolviendo el favor, en su disco Shades of Jade (2005).

Para fortuna nuestra decidieron volver para grabar Past Present (Impulse, 2015), siguiendo la idea del cuarteto noventero ahora conformado por por Bill Stewart en la batería y Larry Grenadier en el bajo. Desde el evocativo título sabemos que estamos frente a un amplísimo arco que retoma la tradición pero se permite, discretamente, mirar hacia un futuro en el que la base sigue siendo la notable calidad interpretativa, el lance aventurero en busca de la improvisación y, sobre todo, la sensibilidad de quien no se extravía en las búsquedas, sino que las convierte en arte armónico.

Se trata de uno de los grandes discos del año anterior que representa un homenaje al hijo fallecido de Scofield, cual vehículo para canalizar el dolor imposible de racionalizar. Con esta obra vienen para brindarnos sus presentaciones en nuestro país, ahora acompañados por el contrabajo de Ben Street y la batería de Lewis Nash. Todo un lujo sonoro.

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JAZZ PARA VACACIONES

18 marzo 2016

Varias opciones de la música sincopada para disfrutar durante estos días en los que el sol sale para todos, a pesar de nevadas extrañas y contingencias ambientales cual avisos que parecen no querer ser escuchados.

EUROJAZZ EN EL EX-DISTRITO FEDERAL

El XIX festival de jazz que se celebra en el Centro Nacional de las Artes en coordinación con la Unión Europea mantiene la tradición de acercarnos a propuestas de aquel continente poco conocidas por estas tierras americanas. Si bien la excepcional disquera alemana ECM nos ha acercado a diversas manifestaciones jazzísticas del viejo continente, existen agradables sorpresas por descubrir, tal como se demuestra en algunas opciones del cartel de esta festividad. Veamos.

Desde Polonia nos visita el Adam Pierończyk Trio, encabezado por el sólido sax del titular y complementado en la base rítmica por el contrabajo de Robert Kubiszyn y la batería de Hernán Hecht. También compositor, músico acompañante de gente como Archie Sheep, Tomasz Stanko, Joey Calderazzo y Bobby McFerrin, así como director de festivales musicales, el originario de Elblag estudió en Alemania para después regresar a su país y consolidarse como uno de los más consistentes jazzistas polacos, que ya es mucho decir dada la tradición del género en aquellas tierras.

Bajo el nombre de Temathe, presentó en formato de trío Water Conversations (1996), seguido de Few Minutes in the Space (1997), que le brindó un pronto reconocimiento en el continente. Vinieron después Plastinated Black Sheep (1999) y su continuación Plastiline Black Sheep (2002), al tiempo que grabó varias colaboraciones de dinámica interacción con el pianista Leszek Mozdzer, quien por cierto estuvo en tierras guanajuatenses cuando asistió al Festival Cervantino del 2012.

Con apuntes electrónicos y cambiando la alineación de trío, presentó Digivooco (2001) con el colega Gary Thomas como invitado, para continuar la línea de vocalizaciones rítmicas que elevan la temperatura con Amusos (2004) y Busem Po São Paulo (2006), grabado en Brasil como para expandir ambientaciones y con la presencia de Guello en las percusiones y la gran Anna Serafinska en la vocal.

En formato de cuarteto produjo El buscador (2010) con el bajista Anthony Cox como invitado, también presente en Komeda The Innocent Sorcerer (2010), integrando una pausada guitarra de armónica serenidad; regresó al trío en Gajcy/Szyc/Pieronczyk (2011), incluyendo narraciones apoyadas en un sax extraviado. En The Planet of Eternal Life (2013) decidió acompañarse únicamente por su saxofón soprano, en contraste con A-trane Nights (2014), en el que resalta el sonido del trombón. Siguieron Migratory Poets (2014), aderezado por las recitaciones de Anthony Joseph y Wings (2015) en respetuoso diálogo con el contrabajista Miroslav Vitous.

A CAMPO TRAVIESA

Del pequeño Andorra, interpuesto entre Francia y España, llega el pianista, compositor y pedagogo Jordi Barceló, quien además de ser un gran músico de sesión, ha grabado los discos Latin Stride Piano (2010), integrado por standards y composiciones propias con enfático sabor latino y utilizando la técnica conocida justamente como stride, en la que la mano izquierda se eleva con teatralidad y desciende según el tipo de nota y momento; La Grandalla (2012), de tono más personal y Esperança (2015), ya colocándolo en el radar del jazz con aroma de café.

Por su parte, el guitarrista mexicano de flamenco asentado en Barcelona Manuel Alonso, ha tenido como referencia a Paco de Lucía y junto con el percusionista Pablo Gómez, han dado varios conciertos en México y España. En formato de trío, el pianista andorrano, el compatriota guitarrista y el especialista en el cajón flamenco, brindarán una jugosa mezcla de géneros entre emotiva y desenfadada a la que han llamado Latin Stride & Flamenco, acariciando la multiculturalidad de raíces comunes.

Por su parte, el trío finés Mopo, gusta también de la mixtura de géneros y aprovecha el folk de su tierra para incorporarlo a un jazz que por momento se eriza los cabellos con acordes propios del punk. Integrado por Linda Fredriksson, encargada de instrumentos de viento, Eero Tikkanen en el contrabajo, la armónica y el pollo de hule para llamar la atención, y Eeti Nieminen en la batería, la armónica y de vez en vez la campana de reno como para darle el toque tradicional, el grupo debutó con Jee! (2012) y alcanzó el reconocimiento por lo pronto local con el jocoso Beibe (2014), que nos remite a secuencias de algún filme de Kaurismäki.

El sexteto austriaco mixto Holler My Dear transita con soltura por un mundo iluminado en el que el jazz se hermana sin reticencias con el pop, el folk y el musical hall. La cantante y compositora Laura Winkler, el vocalista y multiinstrumentista Stephen Molchanski, el especialista en instrumentos de cuerda y corista Fabián Koppri, el contrabajista Lucas Dietrich, el acordeonista Valentin Butt y la baterista Elena Shams, se presentaron en tono indagatorio fantástico con Have You Seen the Troll? (2013), al que le siguió el optimista Eat, Drink and Be Marry (2015), en tono sugerente para darle orden a ciertas acciones esenciales de la vida.

Twitter: @cuecaz

FESTIVAL NRMAL 2016

11 marzo 2016

Se fortalece notablemente el cartel para la edición de este año. Sin mayores preámbulos, algunos de los invitados.

LOW: EL TIEMPO ES RELATIVO

Además de integrar un hogar, un matrimonio originario de Duluth, Minnesota, la tierra de Bob Dylan, formó un grupo que pronto se identificó como slowcore, aprovechando la delicadeza de los silencios y de la prolongación de las notas, detonando justo a tiempo la contenida emotividad. El cantante y guitarrista Alan Sparhawk y la baterista Mimi Parker integraron al bajista John Nichols para debutar con el hipnótico I Could Live in Hope (1994), al que le siguió el tristemente atrayente Long Division (1995), con todo y cambio de bajista.

The Curtain Hits the Cast (1996) representó un paso adelante en producción y sirvió de base para Secret Name (1999), álbum que los colocó como una de las bandas esenciales del cambio de milenio, estatus que quedó plenamente confirmado con el espléndido Things We Lost in the Fire (2001), cuyo impulso entre intimista y de superado dolor terminó por alcanzar a Trust Coming (2002), que terminó de cimentar su posición en el universo sonoro de pausada profundidad.

The Great Destroyer (2005) abrió una segunda etapa ya con el reconocimiento global a cuestas sin bajar la guardia y con la convicción intacta, tal como se mantuvo en el político Drums and Guns (2007), grabado después de que Sparhawk se sobrepuso a una depresión: incluso el ímpetu le alcanzó para desarrollar The Retribution Gospel Choir, un proyecto paralelo que vio la luz en el 2008.

Vendrían posteriormente C’mon (2011) con nuevo bajista y realizado con el corazón en la mano, no obstante la apariencia sosegada, y The Invisible Way (2013), grabado con la tutela de Jeff Tweedy, líder de Wilco, encargándose de la producción. Con un discreto giro hacia tonalidades un poco más luminosas, presentaron el sensible Ones and Sixes (2015), como para proponer las posibilidades anímicas del deshielo.

DEERHUNTER: FRONTERAS DILUIDAS

A principios de siglo en Atlanta, el inquieto amigo del riesgo y la combinación de estilos Bradford Cox, formó Deerhunter junto con Moses Archuleta, quien igual le pega a la batería que a los teclados con la misma destreza; se fueron uniendo los guitarristas Colin Mee y Lockett Pundt y el bajista Josh Fauver. Tres años después sacaron un disco sin nombre, ahora conocido como Deerhunter (2004), al que le siguieron el más abarcativo Cryptograms (2007), con esos largos pasajes instrumentales y el EP Fluorescent Grey (2007), con las consabidas cuotas de experimentación dentro de los contornos del rock.

Con Whitney Petty como nueva integrante y sin la participación de Lee, grabaron Microcastle (2008), un tercer largo que los empezó a acercar a los grandes públicos, volviéndose más accesibles pero sin perder el sustento creativo, potenciado en su continuación titulada Weirda Era Cont. (2008) y en definitiva con el sorprendente Halcycon Digest (2010), uno de los grandes discos de aquel año con todo y la mirada retro expresada en un pop de ensoñaciones típicas de adolescentes perpetuos.

Volvieron a sonidos más ásperos con Monomania (2013), ya sin Fauver y con las adiciones del bajista Josh McKay y el guitarrista Frankie Broyles. Después de sufrir un accidente, Cox se recuperó para grabar Fading Frontier (2015), folkpop de cierto aliento sicodélico impregnado de nostalgia, que incluyó distinguidos invitados como Tim Gane (Stereolab) y James Cargill (Broadcast), encajando muy bien en el enfoque del álbum.

BUENOS POR CONOCER

MumdanceOriginario de Sussex, el productor y DJ Mumdance (Jack Adams) se empapó de una gran diversidad de géneros desde los años noventa para ir moldeando su propuesta musical en torno al grime hermanado con el rap, sobre una base de electrónica impermeable. Tras algunos sencillos y un EP, presentó su ecléctico disco de remezclas Fabriclive 80 (2015), reuniendo los sonidos de diversos artistas venturosamente entreverados, cual recorrido por diversas estaciones de la electrónica contemporánea.

Bulbul fue primero el proyecto de Raumschiff Engelmayr para después convertirse en trío. No es común que llegue a nuestras orejas el rock austriaco, pero he aquí a estos desenfadados músicos afines a los sonidos directos y crudos que debutaron en 1997 con álbum homónimo y, en vista la practicidad del asunto, grabaron cinco discos con igual nombre o más bien sin bautizarlos de otra forma. Vendrían después BIII BIII (2006), 6 (2008) Higmocht & Heagricht (2010) y Hirn Fein Hacken (2014) de sostenida intensidad.

Formados en Brooklyn y con la presencia constante de Oliver Ackermann, A Place to Bury Strangers se desplazan entre las tinieblas de un rock oscuro que se anida entre el shoegaze (esos guitarreros que miraban en dirección de los zapatos) y el espíritu indie. Debutaron con el homónimo A Place to Bury Strangers (2007) como para sentar las bases de su sonido que se fortaleció en Exploding Head (2009), orientándose más al noise, como se advierte desde el título mismo. Mantuvieron el foco en Worship (2012) y lo encendieron en Transfixiation (2015), jugando con las posibilidades de la guitarra envueltas en rítmica inquietante.