CINE NÓRDICO OSCAREABLE

by

A la memoria de mi padre José Manuel Cuevas, recordando la última película que vimos juntos.

En la reciente entrega de premios de la Academia estadounidense, la poderosa cinta Amor (12) de Michael Haneke, se llevó la estatuilla por mejor película extranjera. Entre las otras candidatas se encontraban dos filmes manufacturados en la península nórdica, zona de larga tradición fílmica y una de las regiones que más ha aportado a la cinematografía mundial. Por fortuna, dichas nominaciones le abrieron las puertas a estas películas al grado que llegaron a la cartelera de nuestra ciudad: se trata de cintas accesibles, producidas con solvencia y recursos y centradas en hechos reales.

LA REINA INFIEL

Para mantener ese particular gusto que tienen los sajones por la realeza –también los españoles, cierto- el cine producido en aquellos países ha aprovechado las historias de ayer y hoy, cargadas de intrigas, traiciones, locuras, romances, engaños, guerras y lo que venga en el próximo escándalo, para producir una gran cantidad de películas que usualmente se recrean en el diseño artístico, con vestuarios fastuosos, maquillajes históricamente adecuados y logrados encuadres para mostrar los interminables jardines y los laberínticos castillos donde acostumbraban recrearse estas personas privilegiadas por obra y gracia del poder hereditario.

Basada en la novela de Bodil Steensen-Leth y dirigida por Nikolaj Arcel (La isla de las almas perdidas, 07), escritor del guion de la primera entrega de la saga Milennium (09), La reina infiel (A Love Affair, Dinamarca-Suecia-República Checa, 12) sigue la historia real del romance revolucionario entre la princesa británica Carolina (Alicia Vikander), comprometida con el locuaz Christian VII de Dinamarca (Mikkel Boe Følsgaard), y el médico de la realeza (Mads Mikkelsen, el actor nórdico de moda) un hombre con ideales más allá de la monarquía y preocupado por el bien común, de pronto ubicado en una posición de privilegio para poder cumplir con sus preceptos sociales.

Como cabría esperar, esta forma de pensar no generaría precisamente demasiadas simpatías entre los típicos personajes siniestros que se arrastran tras bambalinas, incluyendo a la madre del desbalagado rey (Trine Dyrholm). Con diálogos cargados de realismo y una capacidad manifiesta para la creación de personajes convincentes, el filme trasciende el acostumbrado acartonamiento de este tipo de relatos y propone situaciones y circunstancias que aún hoy, en diferente contexto, pueden ser apreciadas.

Las actuaciones le brindan a los personajes el suficiente tono épico y dramático como para que nos involucremos en los recovecos de pasillo, alcoba y plaza: entre el amor y el movimiento libertario, parece solo haber un paso. Dicen que las grandes naciones se forjan en los oscuros rincones de la intimidad. Con tratamiento histórico apegado, con su toque novelístico, el relato termina por emocionar a pesar de parecer distante en el tiempo y en el lugar: la construcción de escenarios no tiene desperdicio.

UN VIAJE FANTÁSTICO

Kon TikiEl explorador Thor Heyerdal (Pål Sverre Hagen) fue un niño de sueños en campos helados y se convirtió en un hombre de ideales en territorios exóticos, con sus dosis necesarias de necedad, intuición y tesón. Su mayor desafío fue navegar 8,000 kilómetros de Perú a las islas polinesias en una balsa de madera, acompañado por un puñado de hombres, para demostrar que tal travesía fue posible antes de que Cristóbal Colón llegara a América. Durante 101 días en 1947, este reducido grupo de aventureros rubios desafió a la incandescencia del sol, al atribulado mar y, sobre todo, a la lógica más elemental, mientras el mundo se empezaba a recuperar después de la II Guerra Mundial.

Padre de dos hijos y con una esposa que entendió la naturaleza de su marido, el aventurero con nombre de dios consiguió los fondos necesarios para el viaje, así como el arrojo un cuanto tanto inconsciente de sus colegas para emprender también Una aventura extraordinaria (Lee, 12) que puso a prueba no solo posturas históricas sumamente arraigadas, sin que las lograra contradecir por completo, sino la importancia secundaria de los avances tecnológicos, en comparación con la capacidad de riesgo y el talento marítimo de estos hombres.

Dirigida por Joachim Rønning y Espen Sandberg, Un viaje fantástico (Kon Tiki, Noruega-Inglaterra-Francia-Suecia, 12) retoma la historia de una mirada que imagina la posibilidad de darle la vuelta al mundo para encontrarse con la de la persona amada. Titulada con el nombre del dios del sol para los incas, el filme transcurre de manera convencional, con correctísima ambientación y un énfasis en dos partes: la preparación del viaje, con todo y las negativas apelando a una racionalidad lógica, y el propio trayecto, con todo y una fotografía inspiradora que no se resiste a ser acompañada por música de cuerdas como para potenciar la emoción.

Esta épica fue grabada en vivo por Thor y ganó un Oscar por mejor documental en 1951, además de convertirse en un libro que resultó ser un best seller: a la humanidad siempre le han gustado las historias imposibles que terminan bien o los relatos que desafían la lógica aplastante de la cotidianidad, como si se tratara de una ventana hacia posibilidades reales de llevar a cabo hazañas extraordinarias a pesar de nuestra ordinariez. Las perspectivas de la cámara muestran con amplitud la pequeñez humana en comparación con la majestuosidad de un cosmos que todavía cobija nuestra Tierra.

Anuncios

Etiquetas: , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: